Quiero a la Luna Viajar
Autor: Raquel Bonilla
Ilustradores: Pilar Puyana y Verónica López
Corrección: Federico G Witt
Género: poesía infantil
Este relato es propiedad de Raquel Bonilla y sus ilustraciones pertenecen a Pilar Puyana y Verónica López. Todos los derechos reservados.
Quiero a la Luna Viajar
Quiero a la luna viajar
para poderla tocar.
La veo desde mi cama
cuando el cielo se calma.
¿Cómo llegaré tan lejos?,
¡mis patines están viejos!
En un globo montaré,
¡no sé yo si llegaré!
El tren queda descartado,
a volar aún no ha llegado.
Busco algo con grandes alas
que traspase nubes blancas;
una avioneta ruidosa,
rápida y de color rosa.
La gasolina no dura,
aún no llego a la luna.
¿Y si en un barco gigante
viajo como un navegante?
Surcaría yo los mares
con pulseras y collares.
El barco no llegaría,
aunque mucho correría.
Tengo yo un patinete,
le echaré un poco de aceite,
pero solo con tres ruedas
no se llega ni a Bruselas.
¿Y viajar en submarino?,
¡ay qué sueño tan divino!
En el agua su reflejo,
de la luna el espejo.
Quiero llegar a la luna
antes de llegar la una.
Quiero de cerca mirarla
y por fin así tocarla.
Es un sueño muy difícil,
pues cumplirlo no es tan fácil.
¡Una idea he tenido!,
será muy entretenido:
construir una avioneta,
grande y de color violeta.
Podré llegar a las nubes,
esponjosas y azules,
pero ¿llegaré a la luna?
Ni montado en aceituna.
¿Una avioneta tan alta?,
ni aunque fuese de plata.
¿Qué vehículo utilizar?,
quiero mi sueño realizar.
¿Un cohete llegaría?
¿Crees que se pararía?
Un tractor surca la tierra,
pero a la luna no llega.
Una moto es muy ligera,
corre mucho y no pesa,
pero creo que no vuela,
aunque lo diga la abuela.
Antes viajaban en carros,
pero dicen que son tarros.
El caballito galopa,
corre y come mucha sopa,
pero a la luna no puede
llegar pronto aunque quiere.
La cigüeña tiene alas,
blancas, negras y muy largas,
¿Querrá llevarme a la luna,
o se quedara sin plumas?
Yo conozco a una gaviota,
pero es muy cabezota.
En el coche de mi abuelo
puedo llegar solo al pueblo.
Es tan blanca y reluciente
que parece un pendiente;
me gustaría cogerla
y en mi habitación tenerla.
Ni en tren ni en autobús llego,
ni siquiera por los pelos.
Probaré con una nave.
¿Alguien encontrarla sabe?
Tiene luces y es redonda,
gira como una peonza.
Tanto pensar me dio sueño,
pues aún soy algo pequeño.
Dormiré tranquilamente
con mi peluche clemente.
Oh, mi sueño he realizado,
a la luna he llegado.
Soñando puedo tocarla
y por fin acariciarla.
Conseguirlo era muy fácil
pues dormir no es difícil.


Es un placer poder ver un poema ilustrado con tanto gusto, ha quedado precioso. A mis alumnos les ha encantado, Gracais
Me gustó mucho trabajar para un tema infantil como éste. Gracias Raquel ^^.
Que sean muchos mas….
Además el publico infantil tiene dos cosas preciosas: que son sinceros y exigentes.
¡Me encantan¡
Ha sido un placer trabajar con tan buen equipo, gracias a las dos.