Evolución

Autora: Montse Augé

Ilustradora: Susana Rosique

Correctora: Mary Esther Campusano

Género: microrrelato,ciencia ficción.

Este cuento es propiedad de Montse Augé, y su ilustración es propiedad de Susana Rosique. Quedan reservados todos los derechos de autor.

EVOLUCIÓN

Noé se despertó. Sus ojos se abrieron con dificultad, atisbando tan sólo a ver visiones borrosas. Blanco. El color blanco. Paredes blancas, sábanas blancas, manos blancas. Sentía náuseas y un extraño sabor en la boca. Intentó moverse pero comprobó que no podía: tenía los brazos atados a ambos lados de la cama. Sí. Estaba en una cama. Poco a poco sus ojos recuperaron la visión: parecía la habitación de un hospital. Pero la percepción inicial del color blanco cambió a un gris azulado. Había ventanas redondas y fuera… agua. Entonces la puerta se abrió: dos personajes vestidos también de blanco (¿o era gris azulado?) entraron. Podría decirse que eran un médico y una enfermera.

Ilustración de Susana Rosique

Ilustración de Susana Rosique

– Buenos días. ¿Cómo está hoy nuestro náufrago?<strong></strong>

Noé intentó responder. No podía. Sentía un dolor espantoso en la garganta.

– No, ya sé que no puedes hablar. Es el primer paso a la adaptación. Todo va bien.

Noé se miró las cuerdas que le impedían moverse. Los miró a ellos, interrogándoles con la mirada.

– Es por tú bien. Cuando llegáis aquí estáis desorientados. Hay que volver a empezar, a reinventarse. Pero al final todos acabáis aceptándolo.

La enfermera y el doctor cruzaron una forzada sonrisa entre ellos y miraron hacia las ventanas. Acercaron una silla y se sentaron a su lado. La proximidad de aquellos cuerpos hizo que Noé empezará a sentir una oleada de olores imposible de asimilar por su olfato.

– Ya ha empezado-dijo el doctor dirigiéndose a la enfermera-.Al principio molesta, ¿verdad? Es tu sentido del olfato, cada vez más agudo. Empezaré… por contestar todas las preguntas que me estás haciendo con tus ojos. El cambio climático ha cumplido con sus amenazas y ha hecho imposible la vida fuera del mar. Los últimos supervivientes tuvisteis, tuvimos, que huir en barcos, buscando un nuevo futuro, un nuevo mundo que nos perpetuase. La única salida era el mar. Pero pronto nos dimos cuenta de que la superficie se había convertido también en un medio hostil para el hombre. Nuestra última esperanza era la vida bajo el mar. La historia nos ha demostrado que el hombre adapta su cuerpo a los cambios: la teoría de la evolución.

El doctor desató las cuerdas de sus brazos y le ayudó a incorporarse.

– Mira por la ventana. No hace falta que te levantes.

Noé observó a través de una ventana justo al lado de la cama. Estaban bajo el mar. Peces enormes surcaban el mar. Peces… observó detenidamente, abriendo la boca en señal de asombro y con el pánico dibujado en su rostro: ¡eran humanos convertidos en peces! ¿Qué era aquella aberración? Los miró a ellos, moviendo la cabeza de un lado a otro, queriendo negar la evidencia de aquel horror al que estaba asistiendo.

– ¿Te preguntas por qué nosotros seguimos siendo totalmente humanos? Somos los encargados de empezar y acabar con el proceso de transformación. Nosotros seremos los últimos. Cuando la nueva especie empieza a reproducirse entonces todo sucederá de forma natural… no harán falta más manipulaciones genéticas ni experimentos.

Noé entonces, con las manos libres, levantó poco a poco la sábana que le cubría las piernas. Ahogó un grito silencioso.

– Tranquilízate, tu proceso ha empezado. La pérdida de tu voz, tus piernas…pronto estarás ahí fuera, con los demás, en tu nuevo mundo.

La puerta se abrió y apareció una enfermera con una bandeja.

– Tu primera comida. Deliciosa…

Antes de saber qué había en aquella bandeja, su olfato hizo que las náuseas se volvieran a apoderar de él. Aquello era… repugnante: una mezcla de sangre, carne, restos de peces…Lo apartó violentamente haciendo caer la bandeja al suelo.

– Bueno, nadie te ha dicho que vaya a ser fácil. Pronto te parecerá un manjar suculento. Lo devorarás, ni tan solo lo masticarás. ¿Te fijaste en el color de tu cola? Ese gris azulado tan hermoso. Has tenido suerte. Serás uno de los más temidos del mar: un tiburón. Hasta mañana. Que sueñes con las sirenas.

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Comments
15 Responses to “Evolución”
  1. Fantástica y sugerente historia, desconcertante y pavorosa como las mejores historias de ciencia ficción. Me obligó a romperme el coco porque el hombre-tiburón no podía hacerse de cualquier manera, debía ser realmente un mutante… ¿Lo logré? Un besito, Montse, artistaza.

  2. Montse, tu relato es inquietante, has conseguido meterme el mal rollito en el cuerpo, es decir me has hecho sentir lo mismo que Noé. Ojala este futuro sólo exista en tu imaginación 🙂 y la sarcástica frase final es la guinda al pastel. Enhorabuena Montse, está muy bien tu microrrelato. Me ha gustado.

    Susana tu ilustración es una maravilla. Las expresión en el rostro de Noé es espectacular y la de desprecio del otro mutante también está muy bien, como siempre, las texturas empleadas y cómo las empleas me dejan boquibabeado, y el ventanal con el reflejo de los personajes y las luces muy bueno. El agua me ha encantado, lo has recreado a la perfección, hasta se perciben burbujitas pequeñas, Enhorabuena Susana, te has salido una vez más.

    • ¡Gracias, Ticoooooo, exagerao! Ha sido una suerte colaborar (¡de nuevo! desde TBC…) con Montse, el relato es genial, me encanta la ciencia ficción así que resultó muy inspirador. Gran trabajo el tuyo con David, besos, genius!

      • tico dice:

        De exagerado nada, te recomiendo que veas tu ilustración en el “alex”. Los colores cambian un poco, es más azulón y al ser la pantalla pequeña la cara del Noé impresiona más.

  3. Estas tbcianas son un auténtico peligro 😉

    Montse, una ficción desconcertante, pavorosa e inquietante como han dicho Susana y Tico. El ser humano está por encima de todo. Es el rey de la cadena trófica y del resto de cadenas. Con ellas, en realidad, encadena al resto de especies y se encadena a sí mismo. Quiero decir con esto, que va a ser difícil que el paso de los siglos haga evolucionar al hombre u otros anmales en términos estricatamente darwinianos. Porque el ser humanoo impone para ellos la selección artificial y poco a poco, la irá imponiendo también en su / nuestra especie. Evolucionaremos en términos éticos, es posible. Ojalá. Pero los aspectos morfológicos, fisiológicos, etc… quedan a merced de nuestra ciencia.

    Por todo ello (que ha sido un buen rollo, a que sí?!!), creo que has dado con un relato de ficción, pero también que induce a la reflexión.

    Como siempre, magistralmente escrito.

    Susana, ¿son esos ojos los que me vuelve loco? jejeje… La expresión del protagonista es terrorífica y contrasta con una satisfacción perdida entre la calma y la resignación que se percibe en los científicos. Sus manos entrelazadas sabiendo que pronto serán ellos los que cambien pulmones por branquias. También el enfado asustado de los pececillos “normales”, que parecen decr: <>

    ¡¡Felicidades!!

    • Parecen decir: “si yo fuera tú, tiburón, ¡¡te crujo!! ¡¡Así que no te quejes tanto!!”

      Saludos.

      • Sí, je, je, el sr. Noé se sintió raro, pero sólo los primeros días. Luego ya se aficionó al sushi 😉

        Ciertamente es un relato corto pero reune muchos temas, para reir, llorar, reflexionar, soñar. Enhorabuena otra vez, Montse. Miguel Ángel, ahora mismo voy a devorar tu relato (dijo la tiburona 😉 ).
        Un beso, S.

  4. chusdiaz dice:

    Uau, Montse, felicidades! Este cuento daría para una inquietante novela de ciencia ficción… Me ha gustado mucho! Sobre todo cómo vas explicando poco a poco el misterio sin desvelar en qué se ha convertido hasta el final. Y como dice Miguel Ángel, el relato, además, te hace reflexionar…

    Susana, como siempre tu ilustración me ha fascinado! Con ese estilo tan personal has conseguido reflejar la inquietud que requería la historia. Felicidades también!

  5. Montse Augé dice:

    Gracias a todos por vuestros comentarios, en estos momentos son para mí como la guinda del pastel, ya me entendéis.Un abrazo genios

  6. Mª Carmen Moreno dice:

    Ha quedado genial. Montse, un relato lleno de fantasía y además tratando un tema de actualidad. Una solución drástica a un drástico problema.
    Susana, tu ilustración maravillosa, como todo lo que haces. Muy expresiva.
    Felicidades a ambas.

  7. marta dice:

    Muy buen relato, Montse!! El tema me toca de cerca, mi tesis es sobre arte transgénico… Te adjunto un enlace sobre Eduardo Kac, creador de seres híbridos con fines no tan utilitarios como los de tu relato, en este caso, la realidad supera la ficción y también da mucho miedito…
    http://www.ekac.org/transgenico.html

  8. marta dice:

    y Susana, tu ilustración genial, como siempre!!

  9. David Gambero dice:

    Ah la evolución. Adaptarse o perecer. Una ficcion inquietante no demasiada alejada de una realidad que nos podría superar con el tiempo. Aunque más que eso tal vez intuyo un pequeño canto a la esperanza. A que nos azote la situación que sea saldremos adelante. Con branquias o pulmones. Magnífica narración que cobra más fuerza sí cabe con la increible ilustración de Susana. Es realmente perturbadora la mirada del híbrido que parece no ser del todo consciente de Su sino.

    Un trabajo redondo por parte de dos grandísimas artistas. Enhorabuena

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