Tiempo de revancha.

Autora: Esperanza Tejera Viera

Ilustrador: Jesús Prieto Revuelta

Género: Relato

Este relato es propiedad de Esperanza Tejera Viera, y su ilustración es propiedad de Jesús Prieto Revuelta. Quedan reservados todos los derechos de autor.

Tiempo de revancha.

Avanza en silencio por el camino en penumbra. La lluvia hace que de las hojas de los árboles se deslicen gotas, por lo que la tierra está húmeda y fragante.

En una esquina, su silla de ruedas choca con una piedra. Comienza a maniobrar con la poca destreza que le permiten estos tres meses de invalidez.

Fija su mirada en una sombra enfrente y reconoce enseguida a uno de los jóvenes que compartían con él la partida de caza, donde recibió una bala que se incrustó en su espalda.

Ese grupo, compañeros desde la niñez, pasaba los meses de verano entre juegos de cartas, correrías en los coches familiares, búsqueda de conejos o armadillos en el bosque cercano. También tenían tiempo para perseguir jóvenes deslumbradas por sus historias de la ciudad. Creía que conocía sus debilidades, sus preocupaciones y todo los que les rodeaba. Siempre seguido por ese aliado caprichoso que es la juventud, se había sentido bien con esos amigos.

 Hasta ese día maldito, en que su grito perforó el silencio del anochecer, cuando la sangre saltó como lluvia entre el pasto. Todos corrieron a ayudarlo, tirando las escopetas para no sentir la culpa de ser el responsable. Llegaron con aire preocupado como asistiendo a un acto cercano a sus vidas. La sangre y las lágrimas se mezclaron sin pudor, mientras lo llevaban al pueblo en busca de ayuda.

 A los pocos días se separaron, después de dar muchas explicaciones confusas que hicieron más oscuro un accidente de caza.

Sólo él quedó allí, con silenciosos pensamientos buscando al culpable de su parálisis manchada de rojo. Conoce cuál es su realidad. Recibe ayudas para poder seguir adelante, abrazos temblorosos, sonrisas indecisas de quienes saben que nunca encontrarán la forma de consolarlo frente a la devastadora hazaña del pecado conocido.

 A cada instante siente el vacío, el frío y el enfado que no le permiten olvidar.

Esa noche, cuando sus miradas se cruzan, la suerte que da la oscuridad no permite ver los sentimientos. Con lentitud, una escena se ilumina en la pantalla de sus recuerdos que piden ser rescatados de ese silencio envenenado.

Pronto ve la figura alejarse con pasos rápidos, que son interceptados al instante por un ladrón oportunista, que lo golpea pidiéndole dinero. Lo mira cuando cae y pega la cabeza en el bordillo de la acera que sirve de almohada a su cuerpo sin vida.

Él, desde su punto de observación, no está en condiciones de ayudarlo. Y tampoco lo quiere hacer.

Está la ley y está la verdad. El corazón administra justicia ante ese acto inesperado que llegó a su vida. Se siente sereno.

La miseria, la pasión y la desgracia en que vive su existencia, constituyen la verdadera razón de la misma.

Hoy, sin mover una mano, en la cadena perpetua del rencor, cae el primer eslabón.

Comienza ahora su tiempo de revancha.


Ilustración de Jesús Prieto Revuelta

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