16ª Convocatoria: El viento

El viento

Ilustración de Rafa Mir

Hay muchas clases de viento, dos o tres docenas he visto en Google, pero ninguno me dice nada. ¡Qué tontería es esta de escribir sobre el viento! A quién le importan los dichosos vientos alisios con su constante y cansino soplar desde los trópicos hacia la zona ecuatorial, —para constante, mi memoria; para cansino, tu recuerdo—, o de los monzones con su ingente cargamento de agua arrasando las costas bañadas por el océano Indico, —a mí me van a contar lo que son territorios arrasados por inagotables mares de lágrimas—, y me importan aún menos los malditos vientos locales que se quedan encerrados en sus pequeños y mediocres territorios para mayor gloria de los aborígenes que, orgullosos, les pondrán nombres tan originales como cierzo, levante, tramontana o mistral, —ni te quiero contar lo local, lo aborigen y lo… que eras tú, y ni te puedes imaginar los nombres que te he puesto—. A mí qué me van a enseñar los malditos vientos catabáticos, esos que descienden desde los glaciares congelando los hasta entonces verdes valles —para helado tu corazón y para verdes tus ojos—. Y prefiero no escribir sobre los vientos estratosféricos o los solares, —¡ya ves!, yo creía que tú eras una estrella y resultaste ser un puto agujero negro—.
Hoy no estoy de ánimo para escribir nada sensato ni bucólico o romántico; la verdad es que no puedo escribir nada de nada… Me asomo a la ventana, como tantas otras veces, intentando absurdamente verte pasar aunque solo sea un instante. Sé que es ridículo porque hace muchos años que has desaparecido de mi vida. Desde entonces no he hecho otra cosa que escribirte versos de amor, de desconsuelo, de desesperación y… poemas inconclusos que acabo azotando por mi ventana con la peregrina intención de que un suave viento los deje caer a tus pies —estén donde estén tus pies y el resto de tu cuerpo—. Entonces quizás los leas, entonces quizás… Porque no me puedo creer que seas tan hija de puta como has demostrado, no me puedo creer que te fueras de esa manera, no me puedo creer que te fuera tan fácil irte de ninguna manera. Y sin embargo lo hiciste. Y los poemas no te llegan. Y el viento cada vez es más fuerte. Quizá lance por la ventana de una vez todas las letras que junté pensando en ti, o mejor salto yo, será mucho más fácil.

Juan Ramón Lorenzana

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Comments
13 Responses to “16ª Convocatoria: El viento”
  1. Increíblemente hermoso, a la vez que rudo y dolido. Me ha gustado mucho tu cuento. El viento, uno de los lugares más comunes de la literatura, uno de los riesgos de cursilería más grande con los que se puede encontrar un escritor, es transformado por ti en una fuerza desgarradora de toda convicción, toda fe, toda esperanza, y se vuelve oscuro, cíclico, como si en vez de un suave viento habláramos de un tornado, que todo lo revuelve y todo lo daña. Un personaje entrañable el tuyo. y un inicio espectacular para esta convocatoria. Y la ilustración de Rafa Mir… qué decir sino que completa el portento del texto, con una imagen no solo hermosa por sus cualidades gráficas, sino porque se plantea como un epílogo de la historia misma. Perfecta mezcla de texto e imagen.

  2. Juan Ramón Lorenzana Fernández dice:

    Muchas gracias por tus palabras, Víctor. Y aunque mi razón me diga que son demasiado positivas, demasiado elogiosas, el resto de mis sentidos, por pura necesidad, me obligan a aceptarlas como sinceras y reales. Necesito que las palabras que escribo signifiquen algo para alguien y que el tiempo empleado en su lectura no sean minutos tirados al vacío sino invertidos en sentimientos y emociones.

    La ilustración de Rafael Mir es simplemente fantástica, no se puede dibujar con mayor exactitud y emoción esta breve historia de desesperación. Muchas gracias, Rafael.

  3. Mariola dice:

    Rafa, es que dejas loca con todas tus ilustraciones y esta fantástica portada no iba a ser menos, así que, chapeau, que eres un crack entre cracks.
    Y de don Juan Ramón qué decir… Nuevo desgarro, nuevo dolor, nueva pena, en tu estilo, con tu emoción. Tampoco fallas. Así que doble de cracks en este equipazo de portada.

    • Juan Ramón Lorenzana Fernández dice:

      Muchas gracias, Mariola. Sí, la verdad es que voy de desgarro en desgarro y a este ritmo me voy a quedar sin hilo para remendar tanta herida. Prometo que algún día escribiré una historia con final feliz. Algún día…

  4. Paloma Muñoz dice:

    Rafa, la portada es una delicia auténtica que transmite placidez a pesar del viento que se lleva las palabras. Tus tonos pastel son preciosos. Me encantan. Respecto a Juan Ramón y la portada, es una historia triste y desgarradora como comenta Mariola, en la línea inconfundible de Juan Ramón.
    Un abrazo

    • Juan Ramón Lorenzana Fernández dice:

      Gracias, Paloma. Entre todos me estáis poniendo una fama de triste que… De verdad que yo no soy así; me acuerdo un día, no hace tantos años, que me reí, y hace unos días alguien contó algo que casi consigue hacerme gracia. Ja, ja, ja.

  5. olgabesoli dice:

    ¡IMPACTANTE! Lo pongo en mayúsculas para remarcar hasta que punto me habéis dejado atónita con esta portada. Por un lado, Juan Ramón, tu texto es duro, de lenguaje chocante, un poco agresivo, con ese personaje inmerso en el desamor y en el rencor que, no sé porqué, me inspira cierta compasión. Y, tu ilustración, Rafa, es pura melancolía, pura añoranza, pura soledad… La unión de vuestros dos trabajos produce esa mezcla extraña de rabia y tristeza que suele darse en pocos casos y que es tan difícil (al menos para mí lo sería) de describir y transmitir… ¡Un trabajo genial, muy emotivo! Felicidades.

    • Juan Ramón Lorenzana Fernández dice:

      Muchas gracias, Olga. Sí, la verdad es que es duro y está lleno de amor y rencor porque no es posible dejar de amar de repente después de haber amado tanto, y en la fase del desgarro, el rencor va desplazando poco a poco al amor. Y es normal que te inspire compasión porque si el rencor se queda mucho tiempo consigue devorarte por dentro. Es mi opinión, claro.

  6. Sonia del sol dice:

    Soberbia y desgarradora portada de Loren y Rafa, se unen la sensibilidad y, la fuerza atormentada y, atormentadora, para potenciar un bello conjunto artístico.Mi más sincera enhorabuena a los dos.

    • Juan Ramón Lorenzana Fernández dice:

      Muchas gracias, Sonia. La verdad es que la ilustración de Rafael Mir es una preciosidad llena de sensibilidad que expresa, a las mil maravillas, el amor, el dolor y por qué no, un poquito de esperanza…

  7. Olga Ruiz dice:

    Fuerte, seguro, tremendo. Un lujo leerte.

  8. Olga Ruiz dice:

    Ah, y por supuesto, la ilustración de RAFA MIR, deliciosa. Creo que es una de las que más me han gustado.

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