Otro día mas

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Género: Relato corto

Rating: Todos los públicos.

Este relato es propiedad de Carme Sanchis. La ilustración es propiedad de Jordi Ponce. Quedan reservados todos los derechos de autor.

Otro día mas.

Otro día más, sentado junto a la ventana esperando la inevitable visita de la parca. Monotonía, aburrimiento y desespero acompañados por un café con leche frío, con sacarina, que el azúcar lo tengo prohibido.

El sol se levanta y se acuesta, pero yo sigo aquí, sin nada mejor que hacer. Y lo peor es que siempre ha sido así, o al menos, yo no recuerdo nada antes de esto.

Tengo setenta y cinco años y hace unos meses me diagnosticaron una demencia neurodegenerativa, una de esas noticias que asusta y desmorona. Al principio me obsesioné, me horrorizaba pensar que esas pequeñas lagunas se convertirían en mi día a día. Pero en el fondo sabía que no podría hacer nada por evitarlo. Escribí mis momentos más especiales en libros en blanco. Qué difícil es resumir toda una vida… El problema es que ya no soy capaz de distinguir lo que realmente viví de lo que mi imaginación creó.

Hay días que todo se ve claro, la neblina desaparece y, de un momento a otro, simplemente ya no soy capaz de hacer las cosas más sencillas.

Lo peor es cuando estoy con mi nieto… Me habla cada día de sus amigos, de las clases, de las actividades extraescolares que ha elegido este curso, pero no consigo acordarme de todo lo que me ha ido explicado. Siempre que puedo intento que no se note, pero sé que llegará el día en que no seré capaz de fingir.

Como os decía, paso la mayor parte del día sentado en mi viejo sillón, escuchando el bullicio de esta increíble ciudad. A veces, siento que los años no han pasado, que soy joven de nuevo y que algo me llama. Miro por la ventana a la espera de una señal, de algún signo que desvele el misterio que mi memoria no es capaz de resolver. Pero no hay nada. Solo esos extraños pajarracos oscuros, que vuelan alrededor de la farola de mi calle al anochecer.

–¡Abuelo! –grita una voz infantil, que se acerca corriendo desde la puerta.

–María, ¿eres tú? ¿Por qué llevas el pelo tan corto?

–No, abuelo… Soy yo, Dani.

Así es mi vida. Ni siquiera puedo reconocer a mi propio nieto, confundiéndole constantemente con mi hija cuando tenía seis años.

–Pásale al abuelo su café y la pastilla roja, ¿quieres? Estas malditas piernas hoy no quieren trabajar.

Con una mueca engullo la pastilla, parece que mi garganta está de vacaciones.

–Hoy he tenido clase de pintura y te he hecho un dibujo. ¿Te gusta? –me pregunta, mientras me ofrece con los ojos brillantes un papel.

–Es muy bonito, Daniel. Es un… ese pájaro negro, no me sale el nombre… Ayúdame, hijo…

–Es un murciélago, abuelo. Siempre te han gustado, ¿lo recuerdas?

–¡Murciélagos! Como el de mi taza, y los de la ventana. Parece que me persiguen, ¿verdad?

Mi nieto suelta una carcajada sonora, mientras me mira con asombro. Siempre pasa por mi casa a esa misma hora, y al parecer, siempre tenemos conversaciones muy similares. Pero a él no le importa, le gusta pasar el tiempo a mi lado, y a mí todavía más.

Así que, esta es mi vida. Aburrida, ¿verdad? En el fondo, al llegar a cierta edad, a todos nos hacen a un lado, y debemos buscar la manera de entretenernos. Yo seguiré mirando por la ventana, con la tele de fondo, tomando pastillas para sobrevivir un día más, y con esa sensación chispeante de que alguna vez fui alguien que ya no recuerdo.

Carme Sanchis

Ilustración de Jordi Ponce

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Comments
4 Responses to “Otro día mas”
  1. laberinros dice:

    Genial relato Carme y genial ilustración de Jordi… Mis felicitaciones a ambos!!!!

  2. Mariola dice:

    He visto que habéis coincidido más de uno en ese Batman crepuscular y en vuestro caso la ilustración no podía ser más explícita y mejor para retratarlo. Ni las palabras más acertadas. Enhorabuena a los dos. 🙂

  3. Mery dice:

    ¡Qué triste y tierno! De repente, sin saber como, te transportas allí, eres él, y sientes ese vacío, esa opresión al pensar que tal vez algún día, ninguno de nosotros recordaremos quien éramos, a no reconocer loq ue para nosotros es tan cotidiano. Me gusta mucho como habéis conseguido darle la vuelta a “Batman”, convertirlo en una historia completamente distinta y a la vez, tan familiar. Hacéis un equipo estupendo, complementáis el texto con la ilustración y lográis decir lo mismo, cada uno con su técnica. Me ha fascinado y me ha transportado. ¡Muchas gracias a los dos!

  4. olgabesoli dice:

    ¡Excelente trabajo de los dos! La ilustración de Jordi no podría ser más detallada. Veo que, como dice Mery, a más de uno le ha dado por envejecer a Batrman…

    Y el relato es sencillamente precioso. Es enternecedor y te hace pensar no sólo en un Batman anciano, sino en todos los ancianos que están en su misma situación.

    Felicidades a los dos ¡Un trabajo de 10!

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